Blog

¿Hacia un golf más verde?

16 Feb 2022

Es un hecho que el golf es un deporte con una elevada huella medioambiental. El riego excesivo, el uso de productos fitosanitarios y la modificación de los espacios naturales son críticas que se suelen atribuir a estas zonas. Sin embargo, muchos agentes del sector llevan años trabajando para que la práctica sea más acorde con el desarrollo sostenible.

Conciencia y compromiso de los campos de golf

Ante los retos que plantea el calentamiento global, el mundo del golf parece implicarse. En primer lugar, la Federación Francesa de Golf firmó un acuerdo con la Oficina Francesa de la Biodiversidad (OFB) en septiembre de 2021. Prevista para un periodo de cuatro años, se ha establecido una asociación en torno a los grandes temas de la transición ecológica. El acuerdo se centra en tres áreas: apoyo a la transición ecológica de los campos de golf, sensibilización y promoción de sus acciones ecológicas.

Repensar el golf 

Para 2030, la industria europea del golf se plantea tres escenarios que tienen en cuenta varios parámetros: la disponibilidad de agua, los pesticidas y el cambio climático. Estos escenarios, que van desde los más optimistas hasta los más restrictivos, permiten a los distintos actores comprender las restricciones futuras. Esto puede referirse a la reducción de los periodos de actividad, al aumento de los costes de mantenimiento o a la modificación de las infraestructuras. Además, muchos campos de golf de Francia y otros países están amenazados por la subida del nivel del agua. Una cosa es segura: la industria del golf sufrirá profundos cambios, pero ¿hasta qué punto? Esto es lo que intentan considerar estos tres escenarios para mejorar la huella medioambiental de los campos de golf.

El papel clave de los campos de golf en la conservación de la biodiversidad

En contra de la creencia popular, un campo de golf no es sólo un césped infinito, cortado al milímetro y muy tratado, lo que se conoce comúnmente como «green». Por término medio, el 50% de un campo de golf está formado por zonas naturales en las que la intervención humana es limitada. Algunos campos de golf franceses forman parte de la red Natura 2000. Otros campos de golf se consideran reservas o parques naturales. Nada es blanco o negro. La Federación Francesa de Golf, ha creado un sistema de etiquetado para los propietarios que se preocupan por proteger la biodiversidad de su campo. A través de un enfoque voluntario, un campo de golf puede obtener la etiqueta «Golf para la Biodiversidad». Para ello, es necesario ponerse en contacto con organizaciones naturalistas para que evalúen la biodiversidad del campo en cuestión.

La innovación en el corazón de los campos de golf

En los últimos años, las innovaciones medioambientales han aumentado en el mundo del golf. Por ejemplo, se están desarrollando cortacéspedes eléctricos robotizados para reducir el consumo de combustibles fósiles y limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. También en el ámbito eléctrico, las baterías de iones de litio de nueva generación están sustituyendo a las de plomo en los carros de golf.

Los campos de golf no son los únicos en hacer la transición ecológica. Los campings también están haciendo la transición.